El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, informó que solicitó licencia temporal a su cargo ante el Congreso estatal, en medio de acusaciones presentadas por el gobierno de Estados Unidos que lo vinculan con el narcotráfico.
A través de un mensaje en video, el mandatario estatal dio a conocer su decisión, la cual ocurre luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara la apertura de una acusación formal en su contra por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y posesión de armas de fuego.
De acuerdo con el expediente, autoridades estadounidenses lo señalan por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción conocida como “Los Chapitos”, quienes presuntamente habrían operado para llevarlo al gobierno estatal.
En paralelo, la Fiscalía General de la República inició una investigación derivada de estos señalamientos, lo que incrementó la presión política sobre el mandatario.
En su posicionamiento, Rocha Moya rechazó las acusaciones y las calificó como “falsas y dolosas”. Afirmó que su trayectoria pública respalda su actuar y sostuvo que enfrentará el proceso conforme a derecho.
“Informo al pueblo de Sinaloa que hoy presenté ante el Congreso del Estado la solicitud de licencia temporal al cargo de gobernador, mientras dure el proceso de investigación, y lo hago desde mi profunda convicción republicana. Lo anterior también lo hago con la finalidad de facilitar la actuación de las autoridades mexicanas en el proceso de investigación ya citado”, declaró Rocha.
El gobernador explicó que su decisión busca permitir que las instituciones de justicia actúen sin presión ni interferencia desde el Poder Ejecutivo estatal. Asimismo, aseguró que no ha traicionado la confianza de la ciudadanía y que responderá a los señalamientos en las instancias legales correspondientes.
La solicitud deberá ser analizada por el Congreso local, que determinará el procedimiento a seguir durante la ausencia temporal del titular del Ejecutivo.
El caso se da en un contexto de creciente tensión política en Sinaloa, tras revelarse que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York incluyó a Rocha Moya en una acusación que también involucra a otros nueve funcionarios y ex servidores públicos. El documento señala que los presuntos vínculos entre autoridades y el crimen organizado se remontan a una década, mientras que la supuesta relación con “Los Chapitos” sería rastreable hasta 2021.
Tras la publicación de estas acusaciones, la Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó haber recibido solicitudes de extradición por parte de Estados Unidos el pasado 28 de abril. Posteriormente, el gobernador reiteró en redes sociales su rechazo “categórica y absolutamente” a los señalamientos.
El anuncio de la licencia ha intensificado el debate público en la entidad y ha generado diversas reacciones entre actores políticos y sociales.


