Un juez español fue sancionado con una multa de mil euros luego de utilizar inteligencia artificial, específicamente ChatGPT, para redactar el borrador de una sentencia judicial y no eliminar las consultas realizadas a la herramienta, lo que permitió descubrir la irregularidad.
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) determinó que la conducta constituye una falta grave, aunque descartó imponer una sanción mayor al considerar que el magistrado empleó la inteligencia artificial como apoyo y no como sustituto de sus funciones jurisdiccionales.
El caso salió a la luz cuando el juez presentó el documento ante otros integrantes del tribunal sin borrar los fragmentos que evidenciaban su interacción con la plataforma, lo que mostró que el texto había sido elaborado con base en respuestas generadas por la IA.
De acuerdo con las autoridades judiciales, el problema no radica únicamente en el uso de herramientas tecnológicas, sino en que el magistrado habría eludido su responsabilidad al delegar parte del razonamiento jurídico a un sistema automatizado, además de exponer información del proceso.
El CGPJ recordó que existen lineamientos claros sobre el uso de inteligencia artificial en la judicatura, los cuales prohíben que estas herramientas sustituyan el criterio humano en la elaboración de resoluciones o en la valoración de pruebas, permitiendo únicamente su uso bajo supervisión estricta.
Este caso se perfila como un precedente en España sobre los límites del uso de la inteligencia artificial en el ámbito judicial, en medio del creciente debate sobre su incorporación en profesiones que requieren juicio humano especializado.


