La actriz británica Kate Beckinsale generó preocupación entre sus seguidores después de publicar en Instagram dos mensajes que hicieron referencia al difícil proceso emocional que ha enfrentado durante los últimos años. Horas después, eliminó las historias y archivó el contenido que mantenía visible en su cuenta.
Los mensajes fueron publicados el sábado 19 de septiembre. En el primero, Beckinsale, de 53 años, escribió sobre un fondo negro la palabra “bye”. Posteriormente, compartió la imagen de una calle acompañada por la frase “felicidades, ganaste, me rindo”.
Las publicaciones permanecieron disponibles durante algunas horas, tiempo en el que algunos de sus seguidores expresaron preocupación a través de otros contenidos de su perfil. Posteriormente, la actriz eliminó las historias y archivó todas las publicaciones de su cuenta de Instagram, por lo que el perfil continuaba disponible, aunque sin publicaciones visibles.
Beckinsale ha hablado anteriormente sobre las dificultades emocionales que ha enfrentado. A principios de septiembre, abordó públicamente su experiencia con el trastorno de estrés postraumático, diagnóstico que relacionó con la muerte de su madre, la actriz Judy Loe, ocurrida en 2025, así como con la situación de salud que enfrentó su padrastro, Roy Battersby.
En aquella ocasión, la actriz explicó las dificultades que pueden experimentar quienes se encargan del cuidado de familiares con enfermedades graves y señaló que estas personas pueden atravesar situaciones de gran desgaste emocional.
“Hay personas que cuidan en silencio, viendo cómo sus seres queridos se deterioran de maneras horribles y aterradoras, para las que no están capacitadas médicamente y lo hacen solas y, eso, puede destrozarlas”.
Beckinsale también describió las consecuencias que pueden experimentar quienes han estado expuestos a situaciones traumáticas.
“Las personas que han visto o experimentado niveles de horror, terror y violencia, no pueden escapar de sus traumas, pero deben ser reconocidas como hérores, se vuelven increíblemente buenas disimulándolo y no reciben ninguna consideración”.
La actriz ha relacionado parte de estas afectaciones con el periodo en que cuidó a su madre, quien murió de cáncer en etapa cuatro. En 2024, Beckinsale fue hospitalizada por una perforación en el esófago, que vinculó con el desgaste físico y el estrés que atravesaba durante ese periodo.
“Cualquier cosa, olores, sonidos, prensamientos, sentimientos, puede desencadenar que lleguen a un estado que es como el infierno, este tipo de personas no duermen más de una hora porque, cuando lo hacen, tienen pesadillas constantemente”.
Hasta el momento, las publicaciones eliminadas constituyen el elemento central de la preocupación expresada por sus seguidores; el contenido posteriormente fue retirado de su cuenta.


