El Gobierno de México anunció que a partir de 2027 el estímulo fiscal que permite acreditar peajes contra el Impuesto sobre la Renta (ISR) estará dirigido únicamente a empresas y contribuyentes del sector autotransporte con ingresos anuales de hasta 250 millones de pesos. La medida, según las autoridades, busca equilibrar el impacto del beneficio en las finanzas públicas sin afectar a la mayoría de los transportistas.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el autotransporte continuará contando con diversos apoyos fiscales, entre ellos estímulos relacionados con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el ISR. Asimismo, afirmó que los pequeños operadores, incluidos aquellos que poseen uno o dos vehículos de carga o pasajeros, no resultarán perjudicados por el ajuste anunciado.
Durante su conferencia matutina, la mandataria destacó que el diálogo con las organizaciones del sector permanecerá abierto y adelantó que continuarán las reuniones entre representantes del autotransporte y funcionarios del Gobierno federal para atender sus inquietudes.
Por su parte, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, explicó que los gastos por peaje ya son deducibles para efectos del ISR y recordó que desde 2002 existe además un esquema que permite acreditar hasta el 50 por ciento de estos pagos contra dicho impuesto. Indicó que este estímulo alcanzó un peso significativo en las finanzas públicas y registró un crecimiento superior a cinco veces durante los últimos seis años.
El funcionario señaló que la modificación propuesta consiste en reducir el umbral de ingresos anuales para acceder al beneficio, al pasar de 300 millones de pesos a 250 millones. Con este ajuste, de las 2 mil 580 empresas que actualmente reciben el estímulo, únicamente 170 dejarán de ser elegibles.
De acuerdo con Hacienda, las compañías que perderían el acceso al beneficio concentran apoyos promedio de 26 millones de pesos, mientras que el resto de los contribuyentes, incluidos los transportistas del esquema hombre-camión, continuará recibiendo el incentivo sin cambios relevantes.
Las autoridades federales subrayaron que la medida permitirá mantener el respaldo al grueso del sector, ya que el 94 por ciento de los beneficiarios actuales conservará el acceso al estímulo fiscal. El objetivo, precisaron, es focalizar los recursos públicos y mejorar la eficiencia de los apoyos tributarios otorgados al autotransporte.



