El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que el país debe prepararse para una posible guerra con Estados Unidos ante el aumento de tensiones bilaterales, aunque reiteró que su gobierno no busca un conflicto armado.
El mandatario señaló que la isla no promueve la guerra, pero tampoco le teme, y advirtió que, en caso de una agresión, Cuba defenderá su soberanía e independencia. En ese contexto, insistió en la necesidad de fortalecer la preparación militar bajo la doctrina conocida como “guerra de todo el pueblo”, que contempla la participación de la población en la defensa nacional.
Las declaraciones se dan en un escenario de creciente confrontación con Washington, marcado por presiones políticas, económicas y amenazas provenientes del gobierno estadounidense. Díaz-Canel sostuvo que estas tensiones obligan a su país a mantenerse listo ante cualquier eventualidad, al tiempo que reiteró su disposición al diálogo, siempre que se respete la soberanía cubana y no se impongan condiciones externas.
Asimismo, el gobierno cubano ha insistido en que cualquier negociación con Estados Unidos debe darse en términos de igualdad, sin injerencias en sus asuntos internos, en medio de una crisis económica agravada por sanciones y restricciones energéticas.


