La Fiscalía de Estados Unidos informó que cuatro mexicanos, presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fueron acusados de narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas tras su arresto en República Checa en junio pasado. Los detenidos son Edgar Alejandro López Velasco, de 44 años; Noé Díaz Jiménez, de 33; José Miguel Alvarado Morales, de 23; y Leobardo Gaxiola López, alias “Bado”, de 63. En caso de ser declarados culpables, podrían enfrentar condenas de cadena perpetua.
Las autoridades estadounidenses señalaron que López y Alvarado representaban a miembros de alto rango del CJNG; Díaz operaba un laboratorio de fentanilo en México; y Gaxiola fungía como intermediario en operaciones de drogas y armas. Según la acusación, en febrero de 2026 López y Díaz negociaron desde República Checa la compra de ametralladoras, lanzacohetes, morteros y munición para enviarlos a México, con el objetivo de utilizarlos contra cárteles rivales, civiles y fuerzas de seguridad. A cambio, entregaron fentanilo y metanfetamina que fueron introducidos en Estados Unidos.
El 12 de junio, autoridades mexicanas desmantelaron el laboratorio clandestino de Díaz en Zapopan, Jalisco. Posteriormente, López y Alvarado fueron extraditados a Florida, donde comparecieron ante un juez y permanecen detenidos. La Fiscalía estadounidense destacó que los cuatro enfrentan cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo, proporcionar apoyo material al terrorismo, importar drogas y traficar armas.
La detención se da en un contexto en el que el gobierno de Estados Unidos anunció recompensas superiores a 100 millones de dólares por información que conduzca a la captura de cabecillas del CJNG, considerado uno de los cárteles más violentos y poderosos de México. Tras la muerte de Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, la organización se reestructuró y su hijastro Juan Carlos Valencia es señalado como su nuevo líder.



