Este domingo 30 de agosto se llevó a cabo el XLIII Maratón de la CDMX, que culminó con la victoria de un peruano, una etíope y un mexicano.
Christian Pacheco, de Perú, ganó con un tiempo de 2 horas, 10 minutos y 3 segundos.
Fue seguido por los etíopes Anbesa Lencho Tesfaye (2h11:25) y Balew Yohune Derseh (2h11:58) con el boliviano Héctor Garibay en el cuarto lugar.
En una mañana con cielo despejado en la capital mexicana, el grupo puntero salió a un paso de 3:05 minutos por kilómetro. Poco a poco Pacheco, Garibay y un grupo de africanos se fueron delante para pasar la mitad a 1h 04 49.
La ofensiva de Pacheco, quien tiene un registro personal de 2h 07:38, desestabilizó el grupo líderes. El sudamericano aceleró y se mantuvo con un ritmo de 3:04 por kilómetros que mantuvo casi igual hasta la meta para imponerse con más de 400 metros de ventaja.
Y Alemtsehay Asefa Kasegn, de Etiopía, fue la primera mujer en cruzar la meta, tras 2 horas 21 minutos y 37 segundos, seguida de sus compatriotas Alema Gebremedhin (2:23:54) y Mekashu Tefera Kolole (2:25:13).
Asefa Kaseng pasó la mitad a 1h 14:38 y, aunque corrió más lenta la segunda parte, le alcanzó para imponerse con casi medio kilómetro de ventaja.
Asimismo, en la categoría de silla de ruedas varonil ganó Gonzalo Valdovinos, quien el año pasado sufrió una caída.
En la edición XLII del Maratón CDMX, el colombiano Francisco Sanclemente cayó en un bache, provocando que el mexicano se impactara contra él y ambos no pudieran completar la competición.
El maratón de la Ciudad de México posee uno de los trazados de más grado de dificultad en Latinoamérica, a 2 mil 240 metros sobre el mar con elevaciones. Ha sido ganado por corredores de nivel mundial como los subcampeones mundiales Dionicio Cerón (1993) y Simon Biwot (1998) y peruana Gladys Tejeda, campeona panamericana.
Los registros de los ganadores este domingo estuvieron lejos de las plusmarcas de la competición, en poder del boliviano Garibay, con 2h 08:23 en el año 2023; y la etíope Amene Beriso, con 2h 25:04 en el 2022.
La parte alegre de la justa la pusieron varios miles de corredores recreativos, que se entrenaron por meses después de sus jornadas laborales con el humilde objetivo de alcanzar la meta.
Con información de EFE



