La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió que las negociaciones que Estados Unidos mantiene por separado con México y Canadá generan incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al abrir la posibilidad de que, en la práctica o de manera formal, el esquema comercial evolucione hacia acuerdos bilaterales.
En su reporte Perspectivas del Comercio Internacional, el organismo señaló que la próxima revisión del T-MEC continúa siendo un factor determinante para las decisiones de inversión y para la reorganización de las cadenas productivas en América del Norte. La Cepal consideró que este proceso podría influir en la planeación empresarial y en la ubicación de nuevas inversiones dentro de la región.
El organismo también destacó que la disputa comercial entre Estados Unidos y China ha generado oportunidades para México, particularmente en industrias como la automotriz, autopartes y electrónica. Sin embargo, indicó que los beneficios derivados de este escenario aún no se han reflejado plenamente en el desempeño general de la economía mexicana.
Asimismo, la Cepal reconoció que parte de la relocalización de empresas hacia México ya se ha concretado como respuesta a los cambios geopolíticos globales. No obstante, advirtió que este fenómeno no elimina la incertidumbre existente en torno a la relación comercial de Norteamérica, especialmente ante el inicio de la revisión del T-MEC previsto para julio de 2026.
Durante la presentación del informe, el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, afirmó que México ocupa una posición estratégica dentro de las cadenas manufactureras regionales gracias a su integración con los procesos productivos de Estados Unidos y Canadá.
El funcionario enfatizó que la relación económica entre los tres países va más allá del intercambio comercial, ya que existe una fuerte interdependencia industrial en sectores como autopartes, computadoras, electrodomésticos, equipo eléctrico, manufacturas metálicas, muebles y agroindustria. En ese contexto, subrayó que numerosas industrias estadounidenses dependen de insumos y componentes producidos en territorio mexicano.
Salazar-Xirinachs agregó que México también cuenta con potencial para fortalecer su presencia en la exportación de servicios modernos, lo que permitiría diversificar su oferta exportadora y ampliar su participación en mercados internacionales.
Por otra parte, el presidente de la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), Oscar del Cueto, había señalado previamente que México y Estados Unidos avanzan en la construcción de acuerdos bilaterales que podrían coexistir con el T-MEC. A su juicio, estos mecanismos no sustituirían al tratado regional, cuya vigencia fue extendida por una década con revisiones periódicas, pero responderían a las nuevas dinámicas económicas y geopolíticas que enfrenta la región.
La Cepal contrastó además la fortaleza manufacturera de México con el liderazgo de China en industrias de alta tecnología, entre ellas la producción de paneles solares, baterías y semiconductores avanzados, sectores que han ganado relevancia estratégica en la competencia económica global.



