El Banco de México decidió este jueves 6 de agosto de 2026 mantener sin cambios la tasa de referencia en 6.50 por ciento, en una decisión unánime de la Junta de Gobierno. La medida busca preservar la estabilidad financiera y enfrentar los riesgos inflacionarios derivados del contexto internacional.
La autoridad monetaria destacó que la economía mexicana mostró una reactivación en el segundo trimestre del año, tras la contracción previa. El peso se apreció y las tasas de interés de valores gubernamentales registraron variaciones moderadas en los plazos cortos y medianos, con incrementos en los de largo plazo.
En materia de inflación, Banxico informó que entre junio y julio la tasa general descendió de 3.55 a 3.10 por ciento, mientras que la subyacente pasó de 4.12 a 3.95 por ciento. Las expectativas para el cierre de 2026 se redujeron, aunque las de mayor plazo permanecen por encima de la meta oficial.
El banco central prevé que la inflación converja hacia el objetivo en el último trimestre de 2027, aunque reconoce riesgos al alza como la persistencia de presiones subyacentes, conflictos geopolíticos, afectaciones climáticas y posibles depreciaciones del peso. Entre los riesgos a la baja se consideran una menor actividad económica en México y Estados Unidos, así como un traspaso limitado de costos.
Banxico subrayó que la postura monetaria actual es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico y reafirmó su compromiso de mantener una inflación baja y estable en el país.



