El diputado federal y presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Pedro Haces Barba, presentó ante el Pleno el dictamen de reforma constitucional que propone establecer un límite máximo de 40 horas semanales a la jornada laboral en México, en lo que calificó como un momento trascendental para la historia legislativa del país.
La iniciativa plantea modificar las fracciones IV y XI del Apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, actualizando por primera vez en más de un siglo los límites semanales del tiempo de trabajo vigentes desde 1917.
Durante su intervención en tribuna, Haces sostuvo que la reforma es resultado de un análisis técnico, jurídico, económico y social, construido a partir del diálogo con trabajadores, empresarios y diversos sectores productivos.
Señaló que, aunque la tecnología y la productividad han avanzado, ese progreso no siempre se ha traducido en mayor bienestar para la clase trabajadora.
El dictamen expone que México registra alrededor de 2 mil 200 horas trabajadas al año, cifra superior al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que ronda las mil 750 horas, mientras que la productividad por hora trabajada permanece por debajo de economías comparables, lo que evidencia el agotamiento de un modelo basado en jornadas prolongadas.
La propuesta establece un límite constitucional explícito de 40 horas semanales; garantiza el descanso con goce íntegro de salario; prohíbe horas extraordinarias para menores de 18 años; y reorganiza el marco constitucional del trabajo extraordinario. Además, contempla un esquema de implementación gradual de 2027 a 2030, con una reducción progresiva de dos horas por año.
El calendario de transición permitirá a micro, pequeñas y medianas empresas —que representan cerca del 95 por ciento del tejido productivo nacional— reorganizar procesos, invertir en capacitación y ajustar sus estructuras laborales sin generar impactos abruptos en costos o empleo. El régimen transitorio también establece que la reducción de la jornada no podrá traducirse en disminución de salarios o prestaciones.
Haces afirmó que el dictamen fortalece el espíritu social del artículo 123 constitucional y actualiza el constitucionalismo laboral mexicano conforme a estándares internacionales reconocidos por la Organización Internacional del Trabajo.
Sostuvo que la reducción de la jornada laboral busca equilibrar dignidad laboral, productividad y estabilidad económica, en un paso hacia un modelo más eficiente, competitivo y socialmente responsable.
