En las negociaciones en torno al T-MEC, uno de las prioridades de México debe ser la reducción de los aranceles que actualmente pagan los autos manufacturados en el país y comercializados en México, consideró Grupo BMW.
El arancel de 25% fue impuesto por el presidente Donald Trump el año pasado, bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, bajo el argumento de amenaza a la seguridad nacional. Sin embargo, la industria no se ha visto tan afectada por apegarse al T-MEC.
Ante ello, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) ha externado que uno de los objetivos de México en la revisión del T-MEC debe ser la eliminación de este arancel.
Para Klaus von Moltke, director de la planta de BMW en San Luis Potosí, lograr esto luce complicado, aunque sí puede buscarse una reducción. En concreto, apuntó que el grupo esperaría una baja de la tasa al 15%.
“Del 25% (de arancel) bajarlo a 15% sería lo mínimo que nosotros creemos que debería ser acordado” dijo von Moltke en una reunión con medios.
Adicional a ello, el arancel podría reducirse aún más al considerar las inversiones realizadas por las empresas en contenido regional.
La aplicación de aranceles pone a la industria automotriz mexicana en una posición de desventaja competitiva frente a otras regiones, como la Unión Europea, que actualmente paga una tasa de 15%, agregó.
BMW prevé negociación intensa y larga del T-MEC
La postura del directivo coincide con lo que externó el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en el marco de su visita a México este lunes 20 de abril.
El funcionario estadounidense indicó que los aranceles a la industria automotriz y acerera –que enfrenta una tasa de 50%– podrían quedarse de manera permanente, de acuerdo con Reuters.
No obstante, Greer habría señalado que las autoridades de su país exploran formas de relajar las tarifas para la industria automotriz, sin llegar a su eliminación.
BMW, a través de von Moltke, fue uno de los grupos automotrices que se reunió con el representante comercial de Estados Unidos, quien llegó al país el domingo por la noche. Otras automotrices en México, como General Motors, Nissan, Mazda y Stellantis, también participaron en el encuentro.
La industria automotriz mexicana está consciente de que en las negociaciones del acuerdo, el objetivo de Estados Unidos es fortalecer su industria, apuntó el directivo de BMW.
Sin embargo, también existe el reconocimiento de la importancia de la alianza comercial con México. Estas negociaciones, consideró, serán intensivas y más largas de lo que muchos esperan.
“Pero sí creo que va a ser un buen resultado” agregó von Moltke.


