La Organización Mundial de la Salud (OMS), en coordinación con autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo y diversos socios científicos, inició un ensayo clínico para evaluar tratamientos experimentales contra el ébola, mientras el brote causado por la variante Bundibugyo ya supera las 500 muertes y suma cerca de mil 600 casos confirmados entre el Congo y Uganda.
El estudio pondrá a prueba el cóctel de anticuerpos monoclonales MBP134 y el antiviral remdesivir, ambos administrados junto con atención médica de apoyo optimizada. El proyecto fue diseñado como un ensayo de plataforma adaptativa, lo que permitirá incorporar nuevos tratamientos conforme exista evidencia científica y reanudar las investigaciones durante futuros brotes si la actual emergencia concluye antes de obtener resultados definitivos.
La mayor parte de los contagios se concentra en la provincia de Ituri, donde los hospitales han enfrentado dificultades para atender el elevado número de pacientes, aunque en los últimos días se ha observado una disminución en los nuevos casos confirmados. No obstante, las autoridades sanitarias advirtieron que la transmisión del virus continúa siendo intensa.
El criterio principal del ensayo será medir la mortalidad de los pacientes 28 días después de su incorporación al estudio. Además, los investigadores analizarán la rapidez con la que los tratamientos eliminan el virus del organismo, los cambios en la carga viral y la función de distintos órganos, así como el seguimiento de mujeres embarazadas hasta el momento del parto.
El brote actual corresponde a la variante Bundibugyo del virus del ébola, para la cual aún no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado, por lo que los especialistas consideran que los resultados de este ensayo podrían representar un avance importante para enfrentar futuras epidemias.



